Crónicas.

Levantarse a las 3 de la mañana, coger taxi, recibir buenas críticas por ser puntuales, llegar al aeropuerto, esperar hora y media, comer galletas Oreo para amagar al estómago haciéndole creer que ya pronto viene el desayuno.
Subir al avión después, combatir con los nerviosismos que últimamente me dan al subirme a los aviones… esperar el momento del despegue y oir a mi esposo cantarme estupideces en el oído mientras me abraza durísimo para hacerme perder el miedo. Me entra tanta ternura y miedo a la vez que no puedo evitar derramar unas lágrimas.
Oír música en el avión es una pendejada, mejor apagar el radio y estar mosca por si hay un sonido raro en el bendito avión.
Llegar a Frankfurt, esperar 3 horas, oír alemán por todas partes me hace poner de buen genio ( nunca creería que diria esto!), tener en mi regazo a un marido dormido y acariciar su cabello suavecito, contando los minutos hasta subir a un nuevo avión rumbo a Bremen.
Tras abordar me vuelven las sensaciones raras en la panza, otra vez los nervios. El Chanchito vuelve a recurrir a la misma medicina contra ataques nerviosos chaulafaneros.
Esta vez la cosa fue mas rápida, cuando nos damos cuenta ya estamos sobrevolando Bremen, veo Alemania desde las alturas y no puedo controlar emocionarme muchísimo. Campos de todos los amarillos y verdes posibles y la tranquilidad de saber que siempre puedo regresar aquí.
Unos minutos y unas maletas más tarde doy un abrazote fuerte a mi suegro y a mi cuñado que han ido a recibirnos.
En el auto camino a casa voy reconociendo las calles y los restaurantes, yo ya he ido más de 3 veces por ahí. Llegando casi a la casa de mis suegros veo un campo amarillo super grande, un campo de Raps. .
Y al final luego de casi 13 horas desde que nos levantamos en España por fin nos bajamos del carrito y en el umbral de la puerta de la casa diviso a mi suegra , viene y me abraza fuerte como si no me hubiera visto en años y yo le agradezco en secreto el abrazo, me hace sentir tan bien.
Un trozo de dulce, varios embutitos, salchichas, pan, jugo de manzana, mermelada y un mundo de cosas bailan desde hace un rato a mi alrededor.
Me iré con unos kilos de más y lo sé bien pero saben que? Ya habrá tiempo para la dieta, ahora lo único que me interesa es pasarla bien y en familia.

alemania peque

17 thoughts on “Crónicas.

  1. Así que te nos has ido a las alemanias…
    Pues pásalo muy bien, disfruta de sus gentes, de el cuidado de tus suegros y ven con moriña de casa.
    Saludosss

  2. Oh! Que sorpresa lo de tu viaje! Disculpa que ando retrasada con las lecturas y los comentarios pero es que ando en otras esta semana :/
    Que te diviertas y la pases lindo!
    Quiero muchas fotitos!! jejeje (qué pedilona soy, no?) 😉
    Muchos besos

  3. Gracias a todos :)))))

    Sigo comiendo como loca. Hoy ya iba medio kilo más jejeje
    El gusto primero, luego viene el susto 😀

    Besos a todos.

  4. Divina, hermosa y genial!
    Las cosas son como hay q tomarselas y me gusta como te las tomas tú. A disfrutar muchisimo.
    p.s. Q rico se ve ese abrazo, menos mal q ya va siendo hora de recibir uno, q yo tb me antojo!

  5. Ohhhh.. Chau, me alegro mucho de que hayan llegado muy bien y de que estés disfrutando mucho de tú otra familia y los sitios tan hermosos y coloridos.

    Lo que no sabia era que tenian que madrugar tanto =( pero bueno, el viaje lo merece verdad! lo bueno de estas visitas relámpago es que te la pasas comiendo rico porque obviamente hay que complacer en todo a los viajeros jiji… tú aprovecha y come, come, come toooodo lo que quieras amiga, ya me contarás a la vuelta ^-^

    Lo de los nervios, es algo muy habitual creo, a mi también se me pone ese dolorcito en la pancita cuando tengo que volar, pero en cuando me siento en el avión se me pasa =)

    Un besote y disfruta mucho de todo!!!

    Muack!!!

  6. Muy linda tu crónica, disfruta de la familia, y por ahora olvida la dieta, no hay como desperdiciar las ricuras alemanas como por ejemplo la salchicha asada que rica…..y toda esa variedad de embutidos y no olvides saborear esos deliciosos postres de las abuelitas del chanchito. Que pasen unas inolvidables vacaciones.

  7. A mi también me da miedo volar, pero que bien viene el sentir el calor de la familia de vez en cuando, verdad?

  8. Oooooh!!! tan lindos ese par de tortolitos!!! 😀

    Me alegra que estés comiendo sabroso y que la estén pasando bien. Disfruten mucho su estadía por esas tierras alemanas y vuelve pronto que te extraño 😛

    Saludos por allá!

  9. Oooh! Estas en Alemania!!
    Ese fue un largo viaje! muchas horas desde la salida hasta la llegada, pero se te lee hermosamente feliz y esto es lo que realmente importa.
    Disfruta el tiempo que estés ahí!!, toma miles de fotos y luego…nos las muestras! =))))
    Un abrazo grande grande grande!

  10. Chaula en Alemania!! :o) qué bueno y qué bonita la foto en esos campos de colza.

    Qué nervios los aviones, a mi me dan miedo sólo al despegar y al aterrizar, luego hasta me olvido que estamos volando…

    Disfruta de tu familia política y las cosas buenas!!!

    Besos

  11. Chaula yo tambien cuando subo a un avion siento unos nervios que ni me aguanto ¿escuchar musica?…dejense de joderme con eso que yo tambien quiero escuchar a ver si es que este aparatejo hace algun ruido raro jajajajaja. Pero los abrazos a la llegada hacen que valga la pena el pasar por todo eso.

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