Dubrovnik.

Pueden creer que recién ahora me doy cuenta que jamás escribí aquí en mi blog sobre este viaje?

Soy pendeja eso está claro, pero a veces hasta yo mismo me asombro de lo despistada que soy. Iba a hacerlo sólo subiéndo fotos pero creo que el viaje si se merece un post. Así que les voy a contar un poquito que tal nos fue, que fue lo mejor y qué fue lo peor que vivimos en DUBROVNIK!

Voy a empezar siendo honesta. Yo no sabía nada pero nadita de nada de Croacia, para mí era como un lugar remoto por ahí en el mapa, bien escondido, otro dato para comprobar que en efecto, soy bien pendeja jajaja. Pero bueno, el caso es que cuando nos mudamos a Viena, entre las primeras actividades que hice fue asistir a un curso de alemán, por supuesto, para retomar mis olvidados conocimientos, que por cierto, después de la clases tampoco es que se hayan mejorado mucho. Pero que me desvío, lo que les estaba contando es que en este curso conocí como siempre a mucha gente de otros lados y para sorpresa mía, tenía muchos compañeros/as de Croacia. Así fue que descubrí que Croacia no está tan lejos como yo pensaba, de hecho la razón para tener tantos compañeros croatas en clases es porque queda cerquita pero cerquita, de hecho tan cerquita que Dubrovnik está sólo a 1 hora en avión desde Viena. Incluso mi compañera que se sentaba al lado y que por supuesto, era de allí se iba de vez en cuando los fines de semana a Zagreb, la capital. Ella me contaba que el  viaje en bus sí toma su tiempito pero para mí que estoy acostumbrada ya desde que vivía en Ecuador a viajar 7 horas para llegar desde Guayaquil a Quito pues tampoco es que se me hacía demasiado.

Para todo esto, yo soy de las millones de personas que ven Game of Thrones. Y me gusta andar leyendo todo lo relativo a la serie etc..así que cuando descubrí que uno de los escenarios reales que habían usado quedaba nada menos que en Croacia la decisión de adonde ir de vacaciones quedó resuelta rapidísimo. 

Conseguir hospedaje en estos lugares de playa y tan turísticos no es fácil pero finalmente reservamos un hotel para pasar unos días, el hotel no quedaba en Dubrovnik mismo (menos mal!) sino a unos 15 / 20 minutos en barco siguiendo la costa, exactamente en un lugar llamado Mlini. Allí se concentran muchos hoteles, resorts, restaurantes etc. 

Después de pasar la euforia de haber conseguido hospedaje y pasajes recién me senté a pensar que íbamos a un lugar con playa… y esto me llevó a pensar en lo que eso conlleva: Humedad, calor, sol extremo, poca sombra, etc etc. Pero bueno, todo ya estaba pagado así que echarnos para atrás no era una opción, además me había puesto a ver fotos del lugar y realmente se veía precioso.  

A penas aterrizamos el calor nos envolvió, pero claro, en el taxi camino al hotel una vá fresquita, luego en la habitación del hotel obviamente había aire acondicionado y además teníamos unas vistas divinas, así que a parte del calor inicial nos invadió la alegría de haber llegado y de estar allí.

Por cierto, éstas eran las vistas desde nuestra habitación! (Fotos del iPhone)

Así que emocionados nos bañamos en bloqueador y nos pusimos nuestras ropas de playa, que raro se me hace a mí vestirme para el verano, pero había que aprovechar la brisa marina decía mi esposo, así que decidimos salir a dar nuestro primer recorrido por el lugar, además que teníamos hambre y había que buscar sitio dónde almorzar. Ojalá hubieran visto nuestras caras cuando las puertas de vidrio del hotel se abrieron y dimos los primeros pasos… el calor era literalmente insoportable.  Luego de 2 minutos con la frente llena de sudor y con goterones grandes bajando por mi nuca lo único que anhelaba era volver a la habitación YA!

Pero respiré, intenté tranquilizarme y darle un tiempo al cuerpo hasta que se ambiente un poco al clima… 15 minutos más tarde la brisa marina seguía sin aparecer y mi apariencia habrá sido como las de esas escenas de mujeres parturientas que a veces exageran en las películas. Sólo que en mi caso, no estaba pariendo nada, estaba simplemente caminando jajajaa y ojo, caminando lento para no sudar aún más.  Como era verano pues el sol se ocultó bastante tarde y recién hubo algo de brisa a las 10 de la noche y Mlini en sí es súper chiquito, algunos restaurantes y sobretodo lo que más ocupa terreno son los hoteles. Hablando de restaurantes, ese primer día comimos pizza! Sí ya sé, pero créame que al primer: Qué te parece si comemos aquí? Yo respondí que sí efusivamente porque lo único que quería era una sombra, agua helada y comer. Así que al menos me pedí una pizza de mariscos que estaba bastante aceptable.

Para el día siguiente ya teníamos tickets para subirnos a un barco que nos llevaría a Dubronik, a lo mejor quien sabe allí no hacía tanto calor o había más brisa. Al menos esos fueron mis pensamientos mientras íbamos en el barco, ahí sí que estaba rico, el viento, el agua, todo se veía tan bonito, las montañas cercando la costa, de verdad llegué a pensar que a lo mejor en Dubrovnik a lo mejor haría un poquito más  de viento. Pues no van a creerlo pero a penas nos bajamos descubrimos aterrorizados que hacía incluso más calor que el día anterior en Mlini!!! 

Qué hacer si tienes delante de ti una ciudad totalmente desconocida, que dicen que es impresionante pero al mismo tiempo estás sudando a mares y además hay millones de grupos de turistas caminando por todos lados? Pues nuevamente armarte de valor, sacar el abanico y empezar a caminar. Cada 3 o 5 minutos me detenía en una sombrita para secarme el sudor y para maldecir internamente ( y a veces no tan internamente) el calor de los mil demonios. Ah no vayan a creer que Markus adora el calor, eh? No no, nada que ver. Sólo que el se detenía cada 10 minutos y no cada 5 como yo jajajaja

Entre gota y gota de sudor que me caían por toda la cara logré descubrir que sí, Dubrovnik es precioso, aún con ese sol asqueroso, aún así de lleno, empecé a fantasear con la idea de regresar en invierno, cuando las temperaturas son casi primaverales y no hay tantosss turistas. Supongo que era el calor que ya empezaba a cocinarme el cerebro, pero varias veces estuve a punto de ponerme a llorar de lo desesperada que estaba jajajaja

Decidimos subir y recorrer la muralla que rodea la ciudad, porque había leído que las mejores vistas se tienen desde allí así que lo hicimos una hora antes del atardecer. Tenían razón, las vistas son espectaculares, por unos momentos mientras hacía fotos logré no quejarme tanto, o sea igual me quejaba todo el tiempo pero me refiero, no tantooo como cuando estábamos abajo. Por cierto, en Dubrovnik hay muchas callecitas angostas por las que tienes que subir escalones, no 3 o 5 escalones, me refiero escalinatas de más de 30 o 40 escalones.. ahora imagínense con ese bochorno y ese calor… yo es que cada vez que me topaba con una callecita así primero me mojaba la cabeza con agua y luego me daba un par de cachetadas para darme valor 🙂

Ahora que lo pienso bien, no sé exactamente cómo hice para sobrevivir eso, de verdad, y sobretodo no sé como hice para no sólo sobrevivir sino además documentarlo a través de fotos! Yo creo que una de las razones principales para tal milagro fue la comida del restaurante en Mlini que descubrimos el segundo día.

El restaurante en sí, no era muy lujoso, más bien sencillo, con grandes ventiladores encima de las mesas, con un gran balcón eso sí con vistas al mar. Markus se pidió un pescado frito y yo lo mismo sólo que fileteado. Uno sabe que la comida está deliciosa cuando te sirven y no hay tiempo ni para fotos de instagram ni para hablar. Simplemente comer y comer. Nos mirábamos y sonreíamos, que comida! Creo que no había probado una comida tan rica en Europa en mucho mucho tiempo, yo siempre ando comparando la comida ecuatoriana con la de otros lados y déjeme decirles que esta de Mlini se estaba codeando con lo mejor de lo mejor que puedas comer en Ecuador. Luego de esa comida es obvio que volvimos allí a almorzar o cenar todos los días que nos quedaban. 

bueno finalmente si hubo tiempo para una foto al menos 🙂

Al tercer día decidimos salir a la playa, nos agarramos unos parasoles y unas bancas y estuvimos allí toda la mañana, eso sí desde bien tempranito para aprovechar que no hacía el calor horrible del mediodía. Una de las cosas que me llamó la atención fue el mar adriático. Sus aguas cristalinas, sus olas bajitas y que casi no hay arena sino todo es como piedritas.. pero si tuviera que quedarme con un solo recuerdo ese sería el color del agua. Es simplemente bello!

Honestamente ya no se que hicimos el resto de días, sé que volvimos a Dubrovnik y lo recorrimos otra vez, y también habían momentos dónde solo agarramos nuestras toallas, libros y nos íbamos a la piscina del hotel. Siempre intentando buscar el lugar con mas sombra eso sí jajaja

La verdad es que si me dijeran que regresara en verano a Dubrovnik, pues no, no lo haría, si algo aprendí de adónde ir en vacaciones es que definitivamente lo de ir a lugares soleados no es lo nuestro.  La última vez que había ido en verano a una playa fue en Alemania, en la parte norte, obviamente ni punto de comparación los dos lugares. Sobretodo en cuanto al clima, la playa en Alemania sí que tiene brisa y a veces hasta hay que ponerse un abrigo liviano para caminar por la orilla. Pero en fin, siempre me quedarán las fotos de recuerdo de aquellas vacaciones llenas de sudor, sol y comida deliciosa de los días que pasamos en Dubrovnik. 

Ps. La mayoría de las fotos de este post son fotos mías hechas con el móvil, espero próximamente hacer un post sólo de las fotos que hice con la cámara…

4 thoughts on “Dubrovnik.

  1. Hola Julia,
    Viaje y hasta sufrí el calor con tu relato, genial como lo platicas, nos haces vivir y sentirlo. Ahora hasta ganas de ir ahi me dieron, pero claro desde México me queda muy lejos, en todo caso yo creo que antes está Viena, que cada que publicas algo me quedo soñando…

    Un abrazo fuerte y si, sube muuuchas fotos.

  2. Chaula,
    la próxima vez que quieras ir a Croacia es mejor a inicios de Septiembre. Ya no hay tanto turista austriaco/alemán 🙂 Los precios son más razonables y las temperaturas son agradables. Ojo, yo también odio el calor y el tremendo sol.
    Saludos de una ecuatoriana en Graz 🙂

  3. Hola Shila!
    Pues sí que hice también fotos de callecitas y demás pero esas fotos no las puse en el post para no hacer mas largo aún. Las pondré todas juntas en un post sólo de fotos que publicaré próximamente.
    Y gracias por la recomendación de no ir a Australia en verano jajajja, no lo tenía planeado pero nunca se sabe 🙂

  4. Hola Julia! siempre me ha llamado la atencion Croacia para unas vacaciones, me ha gustado todo lo que he visto y leido sobre ese pais , creo que es hermoso, Gracias por compartir tu experiencia , yo vivo en sydney y la temperatura puede llegar a 45 grados (si algun dia decides conocer Australia no vengas en verano please) noto que no pusistes fotos de callecitas, tiendas etc supongo que no estabas muy animada en explorar, anyway me ha encantado leerte y ahora ya se que quizas para disfrutar Croacia es mejor en primavera. Saludos desde la calida Sydney .Shila.

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