21 de Octubre del 2007.

Hay días que pueden cambiar nuestras vidas, a veces para bien como el día que sin imaginártelo conociste al que sería el amor de tu vida, pero también puede ser para mal, como aquel día que saliste de casa muy tranquilamente pero despertaste en un hospital con múltiples fracturas.
Son días que empiezan como cualquier otro día, hay un amanecer, un atardecer y un anochecer, la gente a tu al rededor actúa como siempre, van a sus trabajos, van en sus carros, las publicidades de la tele siguen su ritmo, todo parece tan normal. Los días que cambian nuestras vidas generalmente no suelen anunciarse aunque claro, a veces también hay excepciones.
Un día como hoy hace 6 años llegué a Europa. La foto que acompaña esta entrada representa de manera fiel lo que sentía en aquel momento. Por un lado, mi corazón se quedó, se quedó como estancado con los míos, se quedó en Ecuador. Al mismo tiempo ese mismo corazón aparecía entre las nubes recordándome que todo lo que estaba haciendo era por amor y cuando las cosas se hacen por amor usualmente son una buena señal.
Tan sólo 6 días después de mi llegada celebraríamos mi matrimonio. Y ahi estaba yo sentadita en aquel avión sobrevolando Europa, sintiéndome completamente nerviosa, con los ojos abiertos y sin poder dormir. Como iba a hacerlo? Era mi vida la que iba a dar un cambio radical.
Octubre o mejor dicho otoño no es la mejor época para hacer cambios de vida tan extremos, pero por supuesto que eso no lo sabía yo. Me refiero al frío maldito que senti cuando bajamos del avión, más bien me refiero a ese cambio de palmeras tropicales y sol implacable a ese viento europeo medio huracanado y esas lloviznas constantes que te ponen de los nervios.
Cuando ví su rostro todo se me olvidó. Era posible que hubiera crecido en el último año que no lo había visto? Mi Markus lucía tan nerviosito y alto, tan alto y rubio, siempre  me sorprendía lo alto que lo encontraba con cada nuevo encuentro. Incluso hoy en día cuando le toca irse de viaje por algunos días, a su regreso siempre pienso que le va a tocar agacharse para entrar en el departamento. Háganse la idea así como cuando Blanco Nieves entra a visitar a su enanita, bueno asi!
Increíble que “sólo” han pasado 6 años pero yo siento que he visto y vivido tanto. Es como si todo este tiempo hubiera estado viendo una película de cine independiente. Una película que a lo mejor no le gusta al público en general pero al fin y al cabo una que yo mismo he dirigido  y a la que he puesto mi banda sonora más rebuscada.

Que ingenua yo, luego de la despedida tremenda que tuve en Ecuador que ya me había dolido muchísimo (MUCHISIMO!) ahora días después de llegar a Europa tendría que enfrentarme a otra despedida igual de fuerte que la anterior o incluso peor. 
Como te despides de tus padres entonces? Como puedes ser capaz de dejarlos ir? tengo la respuesta porque lo viví en carne propia:  No se puede! 
Pero claro, en mi caso tenia un marido adorable que me abrazó todo lo más fuerte que podía ( aún no estoy muy segura de si me abrazó más para darme ánimos o más bien para que no saliera corriendo detrás de mis papás) y me habló y me dejó sola cuando lo necesitaba, porque supo comprender lo difícil que había sido para mi  atravesar dos despedidas tan fuertes en tan poco tiempo.
Ahora que lo pienso bien.. por eso el otoño es tan especial para mi.. por que marca un antes y un después. Al igual que las hojitas de los árboles que se que caen para mudar y renovarse otro año más, yo también  tenía que “mudar” a mi manera y por fin darme cuenta de que había tomado una decisión, una decisión de esas que simplemente te cambian la vida.
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12 responses to “21 de Octubre del 2007.”

  1. Uy! como te entiendo, ese corazón partido, ese corazón ancaldo en el orígen y con ojos al cambio, a lo nuevo.

    Despedirse de los nuestros es díficilisimo, yo sigo llorando con Magdalena cada vez que me despido, y ya son 12 años de hacerlo, pero siempre como la primera vez.

    Y si los pienso y los recuerdo vuelvo a llorar, pero siempre agradecida por que me permitieron volar y confiaron en mi, y no dejan de apoyarme siempre mis padres.

    Pero no cabe duda, que lo volvería hacer una y mil veces más, todo lo que me ha enriquecido y fortalecido, no tiene precio.

    No hay donde comprar la experiencia , ni donde aprenderla, puede tener riesgos; pero cuando el resultado es positivo, y ese amorcito te abraza y te apapacha pues no cabe duda que valió la pena.

    ¡Felicidades por esos 6 años Julia! :*

  2. Nata says:

    “Como te despides de tus padres entonces? Como puedes ser capaz de dejarlos ir? tengo la respuesta porque lo viví en carne propia: No se puede!”
    Se me hizo un nudo en la garganta al leer esto. ¡Cuanta verdad! Cada vez que me toca despedir a los mios siento que se me desgarra el corazón. Pero bueno, mirandole el lado positivo podemos decir que cuando los tenemos con nosotros los disfrutamos y exprimimos los minutos con ellos, cosa que por ahí no sucede cuando vivimos cerca. Estando lejos uno aprende a valorar mas los momentos que comparte con los seres queridos porque sabes que va a llegar el dia en que se tengan que ir nuevamente. Abrazos y felices 6 años.

  3. Qué conmovedor tu relato y qué fortaleza has tenido vos y tus padres cuánto amor que te tienen. Supongo que si uno tiene hijos puede recién ahí darse cuenta del sacrificio tremendo de los padres, no? Besos!

  4. Hermosa historia Julia… en septiembre cumplí 9 años de estar aquí… en mi caso me vine para estudiar, pensaba volver, cuando me despedí de mi familia, pensé que era solo mientras obtenía el doctorado. En el camino me pasaron muchas cosas, me enamoré, me casé. Y ahora me doy cuenta que ya es definitivo… Es parte de la vida y nos ha llenado de maravillosas experiencias. Gracias a Dios existen los aviones, el Internet, el teléfono… la fotografía!

    Un abrazo!

  5. Anonymous says:

    Mi querida Julita como ha pasado el tiempo y ya son 6 años, y no quiero recordar esos momentos de despedida me ponen muy triste…………, pero bueno la VIDA nos ha enseñado que se divide en 4 partes AMAR, SUFRIR, LUCHAR Y VENCER, El que ama sufre, el que sufre lucha, y el que lucha VENCE, y es lo que tu haz logrado hasta ahora, gracias a Dios te casastes con un hombre maravilloso que sabe valorarte, se están cumpliendo tus metas que a lo mejor en nuestro país no las hubieras alcanzado, nosotros tus padres solo te dejamos volar, y como dijo una amiga tuya gracias a la tecnología y al Internet estamos siempre en contacto, asi que solo no nos abrazaremos personalmente pero virtualmente siempre lo hacemos. FELIZ ANIVERSARIO A LOS 2. Tu mamita.

    • Manuela says:

      Linda la mama.
      En mi caso una vez deje el viejo continente para reunirme con el amor al otro lado. También siempre senti ese apoyo incondicional de mis papas. Y no hay nada mas lindo.

  6. Genín says:

    Tu mamá tiene mucha razón, Internet ayuda mucho, comunicándose y viéndose y además gratis, que siempre ayuda :)) en mis tiempos era mucho mas duro :(
    Todavía te queda una experiencia increible: ser madre, hacer abuelos a tus padres :))
    ¡Feliz aniversario!
    Que sean muy felices siempre :))
    Besos y salud

  7. Anonymous says:

    Chaula, no deje de pensar que tenias una mirada perdida y que encada letra retenias un choque de emociones distintas, es como que dolor pero felicidad, vacio pero llenito.. Pero no me hagas caso, solo soy una loquilla :) tu nueva seguidora, T.A (it means Tiara Antonella, my name :P) Abrasos desde la mañana fresquesita que hay hoy! :D

  8. Anonymous says:

    Cuando se extraña a una persona es porque se la ama..no es entonces hermoso Julia tener a quienes extrañar( amar)?
    Parte de tus nuevas aventuras las canalizás en un blog…blog al que leemos , disfrutamos y sin duda extrañaríamos si ya no lo escribieras…aún siendo un grupo de desconocidas te seguimos y te acompañamos aunque no lo notes :)
    Lectora
    Buenos Aires

  9. Anonymous says:

    Pues asi es la vida, llena de sorpresas y cambios inesperados. Yo vine primero a estudiar pero creemelo que nunca imagine que iba a encontrar al amor de mi vida, de eso son seis años. Aun recuerdo mi primer año de estudios fue duro porque extranaba bastante a mis padres tanto que pensaba en regresarme y no terminar mis estudios pero mira la vida me mando a un ser maravilloso y ya va a ser ahora en noviembre cinco años desde que nos casamos.
    El dolor de extranar a tus seres queridos nunca se va siempre esta ahi, pero de una u otra forma todos los que estamos lejos de nuestras familias sabemos sobrellevarlo.

    Saludos

  10. el dejar ya completamente a tu familia creo que es traumante… yo viví lo mismo… cuando me despedí de mi familia en ecuador fue un gran drama ….luego de eso fue mi papá conmigo a Alemania…y cuando él se fue comprendí que era de verdad..que estaba sola… completamente sola y mi familia estaba a 18 horas de vuelo.. creo que se me partió el corazón y no podía ni respirar.

  11. Anonymous says:

    Un texto conmovedor y movilizante. A veces, los que hemos vivido esta experiencia, llegamos a pensar que no hay nadie que pueda comprender el sufrimiento que supone para nosotras estar lejos de nuestras familias. Es una realidad que vista desde fuera no parece tan grave, después de todo, no se trata de una separación definitiva, pues nos queda el consuelo de las facilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías y los sucesivos reencuentros que nos llevarán a abrazar a los nuestros a lo largo de nuestra vida lejos de casa. Se llegan a tener dudas, ¿me pasará solo a mí? ¿Por qué no puedo superar esto? ¿Seré demasiado débil? Hay un refrán que dice: ‘mal de muchos, consuelo de tontos’, no sé si seré una tonta sin remedio, pero leer este testimonio y las opiniones en las que otras chicas muestran sentimientos tan similares a los míos, ha sido reconfortante. En este momento estoy preparando maletas para viajar a encontrarme con los míos, después de dos años sin poder tenerlos cerquita y tocarlos, ¡volveré a verlos! Siento una fiesta de mariposas locas en mi estómago y una alegría que va in crescendo, que se renueva cada día, es una sensación que quiero saborear desde ya, por todas las ausencias, por todas las lágrimas, por todos esos instantes de querer y no poder a los que me enfrento muchos días, tantos días, todos los días.

    Me he sentido tan bien leyendo vuestras impresiones que se me ocurre que podríamos crear un grupo, el grupo de las chicas que vivimos lejos de casa. ¿Alguien se apunta?

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